Se encuentra aqui la versión en español del ensayo (The Orishas Speak: The 2026 Letter of the Year of the Yoruba Association of Cuba (Letra del Año para el 2026 de la Asociación Yoruba de Cuba) and My Preliminary Interpretation)
Orunmila! Elérí Ípin, Ìbikeji Olódumarè, A-je-jù-Oògùn, Obìriti, A-p'ijó-ikú-da, Olúwa mi, A-to-i-ba-j'ayé, Òrò à-bi-kú-j'igbo, Olúwa mi, Ajiki, Ógégé a-gb'ayé-gún; Odúdú ti nídú orí emèrè; A-tún-orí-tí-kò sunwòn se, A-mo-i-kú. Olówa Aiyere, Agiri Ilé-Ilógbón; Olúwa mi; amoimotán, A kò mo O tàn kose, A ba mo tàn kose, A bà mo tán ìbà se ke. [Orunmila, testigo de nuestro destino, después de Olodumaré, eres más eficaz que la medicina, eres la inmensa presencia que evita el día de la muerte, Señor Todopoderoso, sálvanos, espíritu misterioso que lucha contra la muerte. Te saludamos a primera hora de la mañana, porque eres la fuerza que produce el equilibrio entre las fuerzas de la Tierra, eres quien puede reconstruir a la criatura cuyo destino en la vida es malo, eres el reparador de la mala suerte, quienes acuden a ti encuentran la inmortalidad. sabiduría, Señor infinito en conocimiento, nosotros que no logramos conocerte completamente fracasaremos, si pudiéramos conocerte completamente, todo estaría bien con nosotros.] (Afolabi A Epiga y John Philip Niemark, The Sacred Ifa Oracle (Brooklyn, NY: Athelia Henrietta Press, 1995))
Así comienzan las invocaciones de los Babalawós de Ifá a Orunmila, esa manifestación divina de sabiduría y el conducto a través del cual dicha sabiduría a veces se pone a disposición de la humanidad. Dicha sabiduría es, como es tradición en muchos lugares y culturas, oracular. Se proporciona mediante otras manifestaciones divinas; en el caso de Ifá, a través de Elegua/Esu, la manifestación divina, compleja y bastante cambiante, del espíritu divino de conexión, caminos, callejones sin salida y encrucijadas, antes de que pueda comenzar el trabajo de adivinación, de conexión con lo divino.
Desde 2012 he escrito sobre la carta anual del Consejo Cubano de Sacerdotes Mayores de Ifá (Consejo Cubano De Sacerdotes Mayores De Ifá), los practicantes de la religión tradicional traídos de África Occidental con la trata de esclavos, ahora naturalizados como una poderosa religión indígena en todo el Caribe y en expansión en Estados Unidos. (e.g., 2025, 2024, 2023, 2022; 2021; 2020; 2019; 2018, 2017, 2016, 2015; 2014; 2013; 2012).
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Toda religión conecta las estructuras de la divinidad con las comunidades humanas en torno a las cuales se estructura su culto y se organizan las comunidades sociales, políticas, económicas y culturales. Para ello, la casta sacerdotal desempeña un papel muy específico como mediadora, intérprete y encarnación de un orden social basado en principios y normas divinas.
En la mayoría de los estados, el rol sacerdotal se ha transformado. Sin
embargo, al examinar el rol sacerdotal en los estados occidentales modernos,
resulta útil considerar una relación más tradicional entre el sacerdote y el
Estado. Una de las manifestaciones más interesantes del papel de la religión en
la vida política es la de los sacerdotes de los practicantes de las antiguas
religiones de África, tal como se restablecieron en el hemisferio occidental,
en particular en la Cuba marxista-leninista. (aquí)
Ese rol sacerdotal se ejerce de maneras muy específicas entre las grandes
tradiciones de las religiones occidentales: el judaísmo, el cristianismo y el
islam. También ha generado una profunda inquietud cuando la voz profética
proviene de fuera de una tradición religiosa superior y ortodoxa. El arquetipo
de esta tensión es Occidente, que nos devuelve a la controversia en torno a lo
que se registró como el último oráculo profético de Delfos (John Venderspoel, 'El enigma del último
oráculo', Topoi. Orient-Occident Année 2006 Suppl. 7 pp.
53-61).
“είπατε τω βασίλεϊ’ χαμαί πέσε δαίδαλος αύλά. que puede traducirse como «Dile al emperador que el salón daidálico ha caído. Febo ya no tiene su cámara, ni el laurel mántico, ni el manantial profético; y el agua parlante ha sido silenciada» (T.E. Gregory, « Julian and the Last Oracle at Delphi », GRBS 24 (1983), p. 356) o como «Habla con el emperador: el salón daidálico ha caído al suelo. Febo ya no tiene su cámara; (pero) no ha guardado silencio con respecto al laurel mántico, ni al manantial profético ni al agua parlante». ούκέτι Φοίβος έχει καλύβαν- οϋ μάντιδα δάφνην, ού παγάν λαλέουσαν άπέσβετο καί λάλον ύδωρ])”
Ese rol también pone de relieve los dilemas interpretativos del discurso oracular, y con énfasis en la historia del desarrollo del lucumí en Cuba. Esa dificultad centra el papel fundamental del sacerdote como receptor de lo divino y también de su intérprete. Esta es una relación que ahora se aplica con igual vigor a las manifestaciones oraculares de nuestros nuevos sistemas divinos de inteligencia generativa. (Reflections on Mohammed Gamal Abdelnour on "Artificial Intelligence and the Islamic Theology of Technology: From “Means” to “Meanings” and from “Minds” to “Hearts”").
El rol sacerdotal y la tradición oracular muestran un vigor más diverso entre las tradiciones religiosas no occidentales. Estas son bien conocidas. Tradicionalmente, las religiones ortodoxas dominantes han buscado marginar las grandes tradiciones de las religiones africanas, considerándolas una variante bárbara de la idolatría primitiva que había sido suprimida en otros lugares. El objetivo es tan lógico como el esfuerzo de hace casi 2000 años por silenciar el Oráculo de Delfos o, al menos, ponerlo al servicio de la nueva ortodoxia emergente en los órganos estatales imperiales romanos. Sin embargo, esas tradiciones religiosas siguen siendo tan vibrantes, sus teologías tan complejas y sus prácticas tan ricas como las de otras tradiciones religiosas que, durante siglos, han intentado suplantarlas. Y con ello surge también la problemática cuestión de la relación tripartita entre la fuente divina, sus comunicadores/intérpretes/pastores sacerdotales y el Estado. Este es un problema tan importante entre los babalawos cubanos como lo ha sido entre todos los sacerdotes de todo el mundo, donde las necesidades del colectivo humano y la divinidad exógena se encuentran en la casa sacerdotal de comunicación. Para Cuba que produce negaciones de subordinación (ver, e.g., aquí para 2025 (Comisión Organizadora de la Letra de Año Miguel Febles Padrón).
Los sistemas de adivinación han estado ligados a la religión y la han expresado durante mucho tiempo. La adivinación adopta muchas formas, pero todas tienen algo en común: sus sistemas representan un mapa conciso del universo cognitivo dentro del cual la comunidad de creyentes puede comprender el mundo que la rodea y los procesos, principios y patrones a través de los cuales este se manifiesta y opera. En la actualidad, el papel de la adivinación religiosa ha sido asumido por la analítica descriptiva y predictiva, por lo virtual construido sobre los cimientos de los simulacros de una realidad que pretende imitar y desde la cual es posible viajar virtualmente en el tiempo (Jean Baudrillard, Simulacra and Simulation (U Mich Press, 1994); Alfred W. Crosby, The Measure of Reality: Quantification and Western Society 1250-1600 (CUP, 1997)).
Incluso se podría sugerir que estos sistemas incorporan el elemento divino con la introducción de la inteligencia artificial generativa como motor de la adivinación predictiva. Los sistemas de adivinación más tradicionales intentan plasmar en texto e imagen la forma en que se ordenan sus propios mundos y cómo se construyen y materializan las vías y los marcadores de la cognición, a través de una profunda integración en el curso ordinario de la vida de las colectividades sociales. Entre ellos destaca el Libro de los Cambios, el I Ching, surgido durante el período chamánico de la antigua China, e integrado orgánicamente en el taoísmo y el confucianismo, sirviendo como filosofía, religión, oráculo y Dao (Benebell Wen, I Ching: The Oracle (North Atlantic Books, 2023)). El Ifá sigue su propio camino, impulsado por su contexto, como sistema de adivinación y como expresión de un conjunto de principios cognitivos en torno a los cuales se racionaliza el mundo y se ordena la percepción. (Hermeneutics (Interpretation): The Ifa Concept of Cosmology as the Basis for Divination; Celebrating Black History Month 2024 in the US--The Ifa Divination System in the Western Hemisphere).
Para lograr ese objetivo, a principios de cada año los líderes de una de las grandes religiones indígenas de Cuba realizan, a través de una serie de ceremonias, una adivinación general para el país. Y así fue en las primeras horas del 1 de enero cuando se reunieron los líderes de las distintas ramas de las comunidades religiosas afrocubanas. Los resultados de esa adivinación, y sus consejos, se organizan en una "Letra del Año" (sobre la historia de las Letras del año ver AQUÍ ((Historia de la Ceremonia de la Letra del Año )).
La letra indica que es lo que comunican los Orichas a las amilia de santo y creyentes, como les irá en el transcurso del año en curso, y lo que hacer deberán para que, las posibles tragedias venideras no los agarre tan desprevenidos. Por esa letra, se regirán todos los familiares de ese ilé (casa) sin excepción, durante todo ese año, y en ella quedan determinados cuyas limpiezas (Ebbós) deben hacerse todos los miembros. (EcuRed, Letra del Año)).
El objetivo de la carta anual es brindar orientación a la nación y a su gente, así como asesoramiento técnico para las comunidades orishas de iniciados y creyentes. Más específicamente, busca brindar orientación a los practicantes de la fe que, de otro modo, no podrían recibir orientación más específica dentro de su propia rama. Proporciona un esfuerzo comunitario de comunicación con las fuerzas divinas que moldean la existencia humana y, a partir de la naturaleza y las expectativas, las comunidades humanas pueden moldearse de acuerdo con un ideal externo. Esta es la dialéctica esencial que también configura la relación de las comunidades con sus divinidades simuladas, sus seres virtuales ahora animados por su propia supravolación, construida a partir de la esencia de la expresión unificada de la humanidad a lo largo del tiempo (considerada aquí).
Otros oráculos provienen de otras tradiciones africanas desarrolladas que han echado raíces en el hemisferio occidental. Entre ellas se encuentran las de la Asociación Religiosa Bantú de Cuba cuyo oráculo para 2026 ya ha sido publicado (como se detalla más adelante). Fuera de la comunidad bantú en Cuba (y su sistema congoleño de Reglas de Congo), también resulta evidente que se ha prestado mayor atención a evitar dificultades en las ceremonias preliminares que preparan el camino para el ejercicio oracular del 31 de diciembre.
Al igual que en 2024 y 2025, la antigua práctica de dar pistas (el adelanto) sobre el oráculo ha sido abandonada por ACYC, y de nuevo, no sin críticas (véase aquí y aquí). Algunos todavía siguen esta práctica. La Comisión Organizadora de la Letra de Año Miguel Febles Padrón produce su propio "adelanto" u oráculo preliminar. A continuación se incluye una copia. Difiere en algunos aspectos significativos de lo que finalmente se produjo como los elementos principales del oráculo para 2026. Estos también se discutirán más adelante.
Sin embargo, ACYC también produjo una variante de un adelanto inmediatamente antes del Año Nuevo; el cuerpo oracular informó algo parecido a un "adelanto", un oráculo preliminar que apuntaba a la forma final del oráculo anual: "De esa consulta surgió la llamada profecía inicial del ciclo 2026, asociada al Odun Osa She y acompañada por el anuncio de 'Iré Buyoko Lowo Orunmila'". [De esa consulta surgió la llamada profecía inicial del ciclo 2026, asociada al Odun Osa She y acompañada por el anuncio de 'Iré Buyoko Lowo Orunmila'.] (¿Qué dijeron los babalawos cubanos en la ceremonia de preapertura de la Letra del Año 2026?). “Iré” se refiere a un tipo de suerte o bendición, que se distingue de "osogbos", que se refieren a lo contrario. "Iré Buyoko Lowo Orunmila" es una referencia a un estado de suerte o positivo, o bendiciones que llegan lentamente a través de la adivinación. Osa She (o Osá-Sé) (Oráculo 223 en el ciclo Ifá de 256 oddus, El Sagrado Oráculo Ifá (Afolabi A. Epega y Philip Neimark, Brooklyn NY: Athelia Henrietta Press, 1995, págs. 473-474) se entiende como el oddu de las transacciones y los desafíos transaccionales. Se basa en la comprensión de la continuidad y los patrones intergeneracionales: el hijo sigue el patrón del padre ("Asa ti baba omo se li omo li", ibíd., 473). También es el oddu de las falsas acusaciones y el daño que causan a ambas partes (Òsa no ofende, Òsa no hiere. Quien pensábamos que nos había ofendido no nos ofendió [Òsa kosé, Òsákoro. Eniti a rope o se'ni kose'ni], ibíd., 474). En este sentido, el oddu se ha interpretado como una sugerencia de los altibajos de la interacción, así como de los sacrificios de los mayores por los jóvenes. Su referencia a un hombre sin sombra sugiere una discontinuidad con el pasado que requiere algún tipo de reajuste, pero también el desajuste que remodela los valores. "Una calabaza sin base es la que se apoya de lado" [Poko ni o ni'di, L'o fi'ha joko] (William Bascom, 16 Cowries (Indiana U. Press, 1993, p. 243 Òsa C7), y quizás esta sea la primera clave de lo que nos espera en 2026: después de haber puesto el mundo de lado en 2025, puede que sea el momento de reconstruir sus cimientos. Y la base fundamental de esa reconstrucción podría incorporar la esencia de lo viejo dando paso a lo nuevo, de un giro positivo lento, pero en el que la premisa fundamental se ve desafiada por la falsedad, lo que podría convertir a 2026 en el año en que distinguir la verdad de la manipulación sea realmente difícil. De hecho, a partir de esto, se podría empezar a pensar en 2026 como el año en que los datos podrían ser consumidos por un análisis que presupone los datos o los remodela a imagen de otra cosa. Y bien podría ser también el año en que... Demasiado de algo bueno convierte lo positivo en negativo.
B'oti ba kun nu, oti pa omo [Si la cerveza llena el estómago, embriaga al niño.]
B'orrun po l'a po ju, a'somo di were [Si el sol es demasiado fuerte, enloquece al niño]
B'a ba l'oba l'oni ju a sin ni ni'win [Si uno tiene demasiada autoridad, se vuelve loco.]
Tete'gun po lodo, a do lu eri [Si hay mucha espinaca espinosa en el río, se convierte en maleza] (William Bascom, 16 Cowries (Indiana U. Press, 1993, p. 243 Òsa C12)
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La Letra del Año 2026 es interesante, especialmente después de varios años de sugerencias oraculares (2019-2024) de agitación, explosión y transformación que recorren caminos que son a la vez conductos y que se ven interrumpidos y remodelados, y de la sugerencia oracular de 2025 sobre el orden mundial (nuestra calabaza) volcado de lado sin base. Ofunmeiji nos recuerda que, al crear el mundo, Olodumare, dao (道), recibió el siguiente consejo:
Se le aconsejó sacrificar cuatro pilares y una gran calabaza con tapa y cadena. Siguió el consejo y realizó el sacrificio. Se le aseguró que nadie cuestionaría su autoridad. Por lo tanto, debía clavar los cuatro pilares en el suelo, colocar la calabaza sobre ellos y usar la cadena para atar los pilares a sus manos. Obedeció y realizó el sacrificio según las instrucciones. El día en que Odù creó todos los seres del mundo se ha llamado desde entonces Odùduà (Odù que creó todas las cosas que existen, Oòdua, Olódúmarè). Creó todo lo que existía dentro de la calabaza. Nosotros (los seres humanos) vivimos todos dentro de la calabaza [Ninu igbá naa ni, ni Oun da gbogbo; Uwa si, ninu igbá naa ni gbongbo (eda-alaayé) wa wa yio]. (Òfúnméjì, Afolabi Epega y Philip Neimark, El Sagrado Oráculo de Ifá (Athelia Henrietta Press, 1994).
Estas son las encarnaciones en torno a las cuales se organiza el análisis predictivo de la adivinación de Ifá. Y al igual que el análisis predictivo, que depende en gran medida de la acumulación de predicciones previas (análisis descriptivo), Ifá también se basa en sus propios caminos. El año 2025 señaló correctamente que la calabaza del mundo finalmente perdió su base en 2024 y generó los mecanismos para la construcción de una nueva base en 2025. El resultado para 2025 fueron los escenarios finales a nivel macro para el control total, basados en la honestidad, la justicia y la solidaridad, mientras que, al mismo tiempo, a nivel micro, se advertía que las personas se encontraban en una situación de supervivencia, donde o devoraban o eran devoradas, ya que las reglas del juego dividían a todos en equipos. Para algunos, esto produjo todos los ingredientes de la desintegración; para otros, el comienzo de la reconstrucción a partir de los escombros aún en disputa de los espacios cognitivos dentro de los cuales se elevan los órdenes sociales; este último punto se entiende como la reformulación de las premisas fundamentales de un orden social, cuyas antiguas formas habían sido visiblemente arrasadas en 2025. No es que no hubiera oposición: las retaguardias de los sistemas de poder permanecen; pero el eje de la base cognitiva que impulsa la perspectiva organizacional se vio alterado.
Pero, ¿qué surge de la frenética construcción de las bases del nuevo orden en 2025, tras el tumultuoso período revolucionario de 2019-2024? ¿Qué tipo de bases se construirán para la estructura social que yace de lado, esperando ser colocada de nuevo sobre su base (o sobre una nueva)? El camino hacia las respuestas comienza en 2026. Esa es la esencia del oráculo para 2026.
En resumen: Este es un año para reconstruir y redefinir los principios fundamentales sobre los que se estructura la organización social y se constituyen, valoran y regulan las relaciones sociales. Alternativamente, este es un año en el que todo lo que se ha mantenido a duras penas, pero que ya no está en sintonía con los tiempos, se marchitará o, al resistirse a lo inevitable, causará destrucción. O ambas cosas pueden ser ciertas, manifestándose de forma diferente en distintos lugares. La base reside en lo transaccional, a partir de lo cual se comparte y expresa la ideología. Todo es un trato: la guerra, la paz, la riqueza, las relaciones de todo tipo. Pero la calidad y la manifestación de esas relaciones pueden producir resultados positivos y negativos/destructivos. El obstáculo reside en la falsedad que aún envuelve los elementos transaccionales: acusaciones falsas, hechos falsos, malas prácticas, todo lo cual abrirá la puerta a la ira. Y la advertencia del oráculo en este contexto es la siguiente: la ira rápida y estratégica puede ser tolerada, pero la ira que dura demasiado se convertirá en su propia prisión. Dentro de este marco oracular, algunos negociadores cambiarán, algunos fracasarán, algunos prosperarán, y estas consecuencias transaccionales se repetirán en todos los niveles de la organización social. Sin embargo, en conjunto, contribuirán a un movimiento muy lento que pasará de la desintegración a la negociación constructiva. La revolución ha terminado; el asentamiento inicial del nuevo orden ha comenzado. Este es el año de la consolidación caótica y la limpieza, que es colectivamente positiva, pero que también es un momento para el fin potencialmente violento de ciertas cosas. * * * * * * * * * Para quienes estén interesados en el resumen completo, por favor, desplácense hasta el final de este ensayo.
Sigue la Letra del Año 2026 junto con mi análisis y discusión (en inglés). Se puede acceder a la carta en su totalidad en la página de Facebook de ACYC (here and here). El Adelanto de la Comisión Organizadora de la Letra de Año Miguel Febles Padrón se puede acceder AQUÍ (Oggun es el Orisha reinante, pero apoyado por Oyá). Por último, también sigue el texto del oráculo de la Regla de Congo, la Institución religiosa Bantú de Cuba, Letra Bantú , Letra Bantú que regira el año 2026 en su versión original en español y en su traducción al inglés.
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